PORTUGAL. 1ª Parte. LISBOA

Del 17 al 31 de julio de 2009



Viajecillo de 14 días por tierras portuguesas, desde Lisboa hasta Lagos (Algarve) pasando por Sines y Porto Covo. Tranvías, bicas, fados, sardinas, playas, aguas transparentes, fiesta,... Nos ha encantado el aire bohemio y decadente de Lisboa, la tranquilidad de Porto Covo, la fiesta en Sines, las playas de El Algarve. En fin, un lujazo de viaje.




El día 17 salimos desde Madrid hacia Lisboa. La verdad es que el viaje se hace bastante corto. De hecho no se por qué nunca habíamos ido a Portugal estando tan cerca. Lo que es seguro es que a partir de ahora iremos más a menudo.
Llegamos a Lisboa y nos resultó bastante sencillo encontrar el Hostal que habíamos encontrado para alojarnos. Era el Residencial Lo Sul. Lo recomiendo a todos ya que está totalmente reformado y nos salió por 45€ la noche. Nuestra habitación tenía baño con ducha (pequeñito, eso sí), aire acondicionado (que en pleno julio no enfriaba demasiado) y una cama grande y confortable. Dicho así parece no estar muy bien pero lo cierto es que para gente que, como nosotros, lo utiliza básicamente para dormir, es perfecto. Está muy limpio y si llevas tu portátil puedes disfrutar de conexión wifi en todas las habitaciones. Si lo vas a reservar por Internet ten cuidado porque dentro del mismo grupo de Pensiones hay otras dos (Residencial Castromira, en la misma calle, y "Residencial Castromira II", en la calle de al lado). A lo mejor estas dos también están reformadas pero no lo se.
Sí recuerdo que después de dejar las maletas nos fuimos a dar un paseo al centro (ya habíamos comido durante el viaje). El Residencial do Sul está en una de las avenidas importantes de Lisboa y se llega al centro en unos 15 minutos andando, pero si lo prefieres puedes coger el bus, el tranvía o el metro (todos con parada en la puerta del Hostal). Según dicen algunos en Internet el barrio no es bueno pero yo no estoy de acuerdo. Lo que ocurre es que es la zona donde más inmigrantes hay (para los que viváis en Madrid, estilo Lavapiés), y creo que algunas personas solo por eso piensan que te van a robar, a rajar o qué se yo. Lo que sí es cierto es que nosotros dejamos nuestra flamante furgoneta nueva aparcada durante 4 días en la misma calle (que no era de pago), con el maletero lleno de cosas a reventar, y no pasó absolutamente nada.
Bueno, como decía nos fuimos dando un paseo al centro y tomamos nuestra primera Sagres en la Rua Augusta, en plena zona comercial.


Aquí tengo que decir que la cerveza Portuguesa está de muerte (Sagres y Super Bock). Para mí está mejor la Sagres aunque son muy parecidas. Una pequeña (más grande que una caña) cuesta un euro, y la grande 2 euros (una jarra).


Como no hicimos diario de viaje no recuerdo qué vimos cada día así que a partir de aquí iré contanto lo que vimos pero un poco sin orden ni concierto. Intentaré, eso sí, ir contándolo por barrios aunque a veces mezcle alguna cosilla.
La zona que más nos pateamos de Lisboa es la que va desde la Praça do Comércio hasta la Praça Marqués de Pombal.
Esta es la zona que se conoce como BAIXA "Pombalina", ya que tras el terremoto de 1755 que destrozó la mayor parte de Lisboa, fue reconstruida por el Marques de Pombal. Hoy en día está, como el resto de la ciudad, un tanto abandonada. Algunos edificios parece que se caen a trozos aunque pienso que, si alguna vez reforman, limpian y, de alguna manera lavan la cara a la ciudad, dejará de tener el encanto y el aire decadente y bohemio que ahora tiene.
En la parte más baja se encuentra la Praça do Comércio. Aquí está el Welcome Center, que es la oficina de turismo más grande de Lisboa y donde podrán informarte de todo lo que quieras saber sobre la ciudad. Nosotros tuvimos la mala suerte de encontrarnos la plaza en obras así es que no pudimos disfrutarla. En el centro hay una gran estatua de D. José I, rey durante la época del Marqués de Pombal (más o menos la segunda mitad del siglo XVIII).
Si miramos hacia el mar, al otro lado del río Tajo y en uno de los extremos del Puente 25 de Abril, ya en el barrio de Almada, veremos un gran monumento de cien metros de altura con un Cristo en lo alto que rápidamente nos recordará al Cristo Redentor de Rio de Janeiro. De hecho fue idea del Cardenal de Lisboa que en 1934 visitó Río de Janeiro y quedó impresionado por la estatua que preside la ciudad. El de Lisboa es denomina "Cristo Rei" y creo que dentro hay un ascensor para subir hasta arriba. Nosotros no lo visitamos pero las vistas desde lo alto deben ser impresionantes.


La salida desde la Plaza del Comercio hacia la Rua Augusta está enmarcada por un Arco del Triunfo de estilo neoclásico que recuerda al de París.


En la Rua Augusta puedes encontrar tiendas de barrio, de toda la vida, mezcladas con las cadenas que están robando la personalidad a muchas ciudades (Zara, H&M, etc)
Una de las calles que atraviesa es la Rua de Sta. Justa, donde se encuentra el Elevador de Sta. Justa que te sube, sin cansarte, hasta el Barrio Alto.


Pero más que por ahorrarte el paseo, que te aconsejo hagas andando, merece la pena por ver el elevador en sí y las vistas desde lo alto. Nosotros lo cogimos de noche y creo que fue un acierto ya que tuvimos la oportunidad de ver Lisboa con los edificios más emblemáticos iluminados. Es una forma distinta de ver la ciudad.


El elevador se construyó en 1902 y en realidad son dos ascensores que comunican la Baixa con el barrio de Chiado, subiendo 45 metros. La torre fue idea de Raoul Mesnier du Ponsard, del que se piensa que fue discípulo de Eiffel aunque este punto no está del todo claro. Se supone que en la parte de abajo hay unas taquillas donde comprar los tickets, pero cuando nosotros fuimos cobraba el propio ascensorista. El billete creo recordar que costaba 2 euros y pico pero si adquieres la tarjeta Lisboa Card o coges billete de los autobuses turísticos no tendrás que pagar nada.
Antes de llegar, mientras preparábamos el viaje estuvimos viendo si nos merecía la pena la Lisboa Card y llegamos a la conclusión de que no. Tal vez merezca la pena si vas a estar poco tiempo y vas a ver muchas cosas en un solo día, pero si te lo vas a tomar con calma creo que sale bastante caro. Estando allí descubrimos que si coges billete para el Yellow Bus (típico autobús turístico de 2 plantas) para un día, te sale por 15€, y puedes subir y bajar cuantas veces quieras en el propio autobus turístico, en los autobuses de linea regular, en todos los tranvías, en los elevadores, y además te hacen descuento en algunos lugares interesantes como el Oceanario. Si prefieres cogerlo para dos días el precio son 19€. Osea, que si no vas a ver muchos museos y lo que quieres es patearte la ciudad y ver cositas aquí y allá te recomiendo esta opción.
Nos habíamos quedado en la Rua Augusta. Una vez pasada la Rua de Sta. Justa, la siguiente plaza es la del Rossio, que en realidad se llama Praça de Dom Pedro IV. El edificio que más llama la atención es el Teatro Nacional Doña María II, de estilo neoclásico y que abrió sus puertas por primera vez en 1846.


En el centro podemos ver la estatua de Pedro IV, rey de Portugal y primer emperador de Brasil, padre de Doña María II. En la Plaza del Rossio destaca también la Estación de Trenes del Rossio, con una bonita fachada neo-manuelina. Merece la pena asomarse a su interior, ya que el impresionante techo de los andenes fue idea de Gustave Eiffel. Desde aquí salen los trenes hacia Sintra y Cascais, ciudades de las que hablaremos más adelante.
Siguiendo con nuestro paseo, la siguiente plaza que encontraremos es la Plaza da Figueira. En una esquina se erige la estatua ecuestre del rey Juan I, de 1971. Esta ubicación un tanto atípica (en una esquina y no en el centro) se debe a que, para que pudiera verse desde la Plaza del Comercio, fue desplazada en el año 2000.
Si seguimos hacia arriba desde la Plaza da Figueira llegaremos hasta la Plaza de Martim Moniz, de la que no recuerdo nada muy especial, salvo un Centro Comercial y un parque en el centro que en los días de mucho calor te puede proporcionar algo de sombra para descansar.
Si cogemos la calle que sale a la izquierda del Teatro Doña María II llegamos a la Plaza de los Restauradores. En el centro se levanta un obelisco que conmemora la independencia de Portugal frente a España (1640). Destacan el Palacio Foz, donde se supone que hay una Oficina de Turismo, aunque no puedo asegurarlo porque no la vi, el Hotel VIP Edén (antiguo Cine con fachada Art-Decó) y el edificio del Hard Rock Café, con un relieve peculiar. En uno de los laterales de la plaza y de nuevo, para subir al Barrio Alto, puedes coger el Elevador da Gloria.


En este no subimos porque la verdad, merece la pena subir andando por unas calles en las que, eso sí, te hartas de subir escaleras. Están llenas de restaurantes y bares, y durante toda la tarde hay muy buen ambiente. Además, el elevador da Gloria, al igual que otros, no es en realidad un elevador como el de Santa Justa (un ascensor), sino que es una especie de fonicular o de tranvía que va subiendo por una gran pendiente.
Desde la Plaza de Restauradores, siguiendo siempre la dirección que traemos desde la Plaza del Comercio, llegamos a la Avenida Liberdade. Es en realidad la vía que une la Lisboa antigua de la zona más moderna. En el centro de la avenida hay un paseo con árboles que resulta bastante agradable. Llama la atención el suelo que, en general es muy bonito en toda la ciudad. Son una especie de adoquines cuadrados y brillantes que van haciendo dibujos. Tienen un nombre pero no lo recuerdo. A cada lado de la avenida hay hoteles de 3, 4 y 5 estrellas, y las tiendas más exclusivas de Lisboa. Es la Milla de Oro lisboeta.
Al final nos encontramos una gran plaza, con mucho tráfico. Es la Plaza del Marqués de Pombal. Desde aquí y siguiendo siempre hacia arriba, entramos en el Parque Eduardo VII. Nosotros no lo visitamos porque no había suficiente tiempo, pero la impresión desde fuera es la de una gran pradera flanqueada por una arboleda. No tenía pinta de ser muy fresquito así que decidimos seguir y visitar otros sitios que nos interesaban más. De todos modos, en el interior del parque está lo que se conoce como la "Estufa Fría". Es una gran parque dentro de otro parque, creado en 1930 sobre una zona de aguas de manantial y que debe ser así como un parque botánico con especies vegetales traídas desde distintos puntos del Planeta. El parque Eduardo VII está abierto al público pero para la "Estufa Fría" sí hay que pagar entrada (aunque no creo que sea muy cara).
Si tienes tiempo, tómate al menos un día para recorrer el barrio de ALFAMA. Existen tranvías que te llevan hasta la parte más alta pero si las fuerzas acompañan te aconsejo que lo hagas andando. Como es una zona con bastante desnivel, nosotros decidimos ir primero al Castillo de San Jorge y después ir bajando.
El Castelo de Sao Jorge, en mi opinión, no es nada del otro mundo ya que lo único que se conserva son los muros exteriores y alguno interior. Pero sí merece la pena por ser un gran mirador desde el que puedes ver todos y cada uno de los barrios de Lisboa, además del estuario del Río Tajo.


La entrada cuesta 5€ (es, tal vez, el monumento más caro de toda Lisboa) El Castelo se levantó en el año 1147 por deseo del Rey Alfonso Henriques, aunque siglos más tarde fue utilizado como prisión, almacén de armas y teatro.
El terremoto de 1755 que destruyó prácticamente toda Lisboa, respetó al Barrio de Alfama, el más alto de todos, por lo que el Castelo no sufrió mucho sus consecuencias.
Dentro de las murallas se encuentra la Ciudadela, a la que puedes acceder libremente, ya que es una zona de viviendas.
Dentro de una de las torres del Castelo, conocida como Torre de Ulises, existe una cámara oscura donde se proyectan imágenes de la ciudad. Cuando nosotros lo visitamos estaba cerrada ya que creo que únicamente abre de abril a septiembre.
Descendiendo desde el Castillo, en el Largo de San Vicente, se encuentra la Iglesia de Sao Vicente de Fora, que en castellano significa San Vicente de Fuera. En 1173 San Vicente se convirtió en el patrón de Lisboa y ese mismo año se trajeron sus reliquias, que hasta entonces habían estado en el Algarve. Para celebrarlo se construyó la Iglesia en honor del Santo.


Por supuesto, se puede visitar pero como la Ley de Murphy no falla, cuando nosotros fuimos estaba cerrada. Entonces decidimos entrar al Mosteiro de Sao Vicente de Fora, un antiguo monasterio agustino.
Como casi todo en Lisboa está muy mal conservado, sobre todo el claustro, cuyas paredes se caen, literalmente, a trozos. La entrada nos costó 4€ y pudimos ver azulejos del siglo XVIII que aún permanecen en sus paredes, además de algunas salas que realmente merecen la pena, decoradas con maderas preciosas y mármoles pintados.


Había también una exposición que supongo será provisional, de azulejos que narraban fábulas muy conocidas. Dentro del propio Monasterio hay un refectorio al que se accede directamente desde el claustro en el que están los sarcófagos de casi todos los reyes de la dinastía de Joao IV, incluido Pedro IV (úlimo rey portugués).
Según sales de la Iglesia de San Vicente por la puerta principal y rodeándola a mano derecha, se llega hasta el Campo de Santa Clara. Los martes y sábados ponen un gran mercadillo que se parece mucho al Rastro de Madrid, donde se venden desde cacharros oxidados hasta ropa de segunda mano, algún instrumento musical, artesanía de todo tipo,... Lo malo: que te pasas todo el paseo subiendo y bajando cuestas. Pero bueno, Lisboa es lo que tiene... Este mercadillo se conoce como A Feira da Ladra (de la ladrona), porque antes era el lugar donde se vendían objetos robados. Creo que aún hoy en día algo de eso hay, porque algunos puestecillos venden sin necesidad de licencia.
Si continuamos bajando en dirección a la Praça do Comércio, en la Rua dos Limoes, está el Mirador de Santa Luzia, desde donde puedes ver parte del Barrio de Alfama y del Río Tajo.
Sin perder la calle se llega a la Sé Catedral, también conocida como Igreja de Santa Maria.


Es el edificio religioso más importante de Lisboa, de estilo románico-gótico. Data del siglo XII aunque ha sufrido varias reconstrucciones posteriores. Otra vez la Ley de Murphy no nos permitió verla por dentro pero según he leído por ahí lo más destacado es el rosetón y un arca en el que, supuestamente, están los restos mortales de Sao Vicente.
Otro barrio lisboeta de visita obligada es el de Bélem, donde podrás visitar, al menos, tres monumentos importantes.
Uno de ellos es la Torre de Belém, otro edificio construido como homenaje a Sao Vicente.


En 1983 fue clasificada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Fue el rey D. Manuel el que mandó construirla en el año 1515. Es de estilo manuelino, mezclando elementos islámicos y orientales. Merece la pena entrar a verla aunque claramente lo más bonito es el exterior (almenas, cuerdas esculpidas, la Cruz de la Orden de Cristo, gárgolas con forma de animales,...)


El precio de la entrada son 4€. Al principio sirvió como defensa militar del puerto y después como centro de recaudación de impuestos a todos los que quisieran entrar en la ciudad.
Otro de los monumentos importantes de Belém es el Monasterio de los Jerónimos. Empezó a construirse en 1502 y se terminó a finales del siglo XVI. Nosotros vimos solo el exterior, que impacta por su tamaño y por su armonía aunque algunas de sus partes, construidas ya en el siglo XX desentonan un poco con el conjunto.


En su interior que, según dicen, es menos impactante están enterrados los poetas Luis de Camoes y Fernando Pesoa y el navegante Vasco de Gama. De hecho el Monasterio fue encargado por el Rey Manuel I para conmemorar el Descubrimiento de la ruta marítima Vasco de Gama. Lo más llamativo de su interior es el Claustro donde con las últimas restauraciones del edificio se ha encontrado más de un tesoro que había permanecido oculto hasta entonces.
En frente del Monasterio, a orillas del Tajo y a pocos metros de la Torre de Belém se encuentra el Monumento a los Descubrimientos. Mide más de 50 metros de altura y reproduce parte de una carabela. A su alrededor hay figuras de la época de los Descubrimientos además de otras personalidades portuguesas como el propio rey D.Manuel I, el pintor Nuno Gonçalves, el poeta Luis Camoes, etc. Se puede subir para contemplar las vistas desde lo más alto pero si ya has visitado la Torre de Belem no te lo recomiendo ya que vas a ver lo mismo.
El Barrio Alto ha sido una de las zonas que más nos ha gustado de Lisboa. Por la noche, cualquier de la semana (aunque supongo que esto solo pasa en verano) hay un ambientazo genial aunque los fines de semana es mucho mejor. Está lleno de restaurantes y bares de copas. En muchos de ellos hay música en directo cada noche, lo cual se agradece. Está permitido salir a beber a la calle con lo que toooodo está lleno de gente hablando, bailando,... Allí, además de lo normal, se lleva mucho el mojito, la caipiriña, caipiroska y todo tipo de cóckteles extraños. Si bebes más de lo normal no hay ningún problema porque bajando un poquito hacia la Baixa encontrarás el metro, tranvía, y si se te ha hecho un poco tarde, una parada de taxis. Por cierto los taxis son bastante baratos y los taxistas te llevan a toda velocidad por la ciudad.
Hay un sitio muy especial llamadao A Tasca do Chico. Está en la Rua Diario de Noticias y es un sitio muy pequeñito con las paredes forradas de recuerdos donde puedes escuchar el auténtico fado.


En Lisboa hay diferentes locales donde puedes cenar mientras escuchas fados pero estos son sitios para guiris. Los cantantes van vestidos con los trajes típicos,...en fin, es un poco como los tablaos flamencos de Madrid. Pero A Tasca do Chico es diferente. Si piensas visitarlo te aconsejamos que vayas prontito y cojas sitio. Los espectáculos empiezan sobre las 21 horas los lunes y los miércoles y se pone hasta arriba de gente (incluso personas asomadas por la puerta y la ventana). Aunque no te lo parezca a simple vista tienen choricitos y cosas para picar así que no hagas como nosotros que fuimos a cenar a otro sitio y cuando volvimos ya no cabía ni una mosca. El dia que nosotros fuimos había dos chicos y una chica tocando la guitarra y cantando, además del dueño del local que también canta. Se nos pusieron los pelos como escarpias por el ambiente, el local, el fado,... en fin, que si te gusta la música no puedes perdértelo.
Ah! Se nos olvidaba comentarte que en la Rua Nova da Trindade, 20 está la Cervejaria Trindade, de principios del siglo XX. Nosotros solo fuimos a tomar unas cervecitas pero la comida, con marisco incluido, tenía muy buena pinta y no parecía caro. Merece la pena por lo bonita que es.
Otra visita que hicimos, aprovechando el descuento que nos ofrecieron al adquirir el billete del yellow bus, fue al Oceanario, en el Campo de las Naciones.


Allí se celebró la Expo del año 1998. Si vas a pasar el día venden lo que se conoce como Cartao do Parque, que debe costar unos 16 euros y te sirve para entrar en el Oceanario, en todos los pabellones, en el tren turístico y te hacen descuento en algunos de los restaurantes. Nosotros llegamos por la tarde, tarde, y compramos solo la entrada del Oceanario que creo que cuesta unos 11 €, aunque con el descuento se nos quedó en 7€. Creemos que la visita es muy recomendable, se pasa un rato agradable y resulta dificil dejar de mirar el enorme acuario que hay en el centro del Pabellón. Además puedes hacer un recorrido por los mares y océanos y observar la fauna y flora de cada uno de ellos.



Fuentes consultadas:
Viatgeaddictes.com
Visit Portugal

CONVERSATION

6 Comentarios:

  1. ¿Alguien conoce, además de la Tasca do Chico otro lugar donde escuchar fado de verdad? Me refiero a algún sitio donde vayan los propios portugueses, no los turistas.

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  2. Hola!
    Muy buena descripción del viaje!
    Lo habeis cubierto casi todo! :)
    Si volveis o para otra gente que visite Lisboa, os recomiendo visitar mi blog.
    Soy un chico lisboeta enamorado de mi ciudad, y he montado este blog con algunas recomendaciones más fuera del circuito turistico:
    http://lisboaparaespanoles.blogspot.com/
    Salu2

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  3. hola, existe una página portuguesa que ahora tiene su versión española y que te dice como viajar de la forma mas barata, donde hacer las escalas, con que aerolíneas volar, como organizar tu viaje de las forma mas económica,etc...www.bananatrips.es
    es muy útil ;)
    saludos!

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  4. Perfecto seguimiento del viaje. Sin duda Lisboa es un gran lugar de y visita obligada sin duda. Enhorabuena por el blog. Saludos

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  5. Es esos paises Portugal que siempre he tenido presente para viajar y recorrerlo.
    Me interesa bastante por los bellos lugares que tiene y por como todos los que han ido lo relatan y lo plasman.

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