PORTUGAL. 2ª Parte. SINTRA, SINES, PORTO COVO

Del 17 al 31 de Julio de 2009


Después de nuestra visita de cuatro días a Lisboa, a la que por supuesto volveremos a ir, y antes de emprender nuestro viaje hacia el sur, decidimos pasar el día en Sintra donde se encuentra el Palacio Da Pena del que nos han hablado muy bien.





La villa de Sintra es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1995. Además del Palacio, del que hablaremos más adelante, Sintra es una ciudad que sorprende por su naturaleza. A mí me recordó un poco a los pueblos del sur de Francia, con sus calles peatonales, su estación de tren en mitad del pueblo, sus casitas y, sobre todo el respeto por el medio en el que se encuentra enclavada. Desde la ciudad se accede a la Serra de Sintra que llega hasta el Cabo da Roca.
Dentro del municipio hay varios lugares que visitar y aunque nosotros solo estuvimos en el Palacio da Pena os dejo algunas ideas para pasar el día en Sintra.
- Quinta da Regaleira, en la carretera dirección Seteais, de estilo recargado tipo Gaudí. La visita cuesta unos 3€ aunque si reservas visita guiada el precio ascenderá a unos 12€.
- Palacio de Queluz, que fue construido a finales del siglo XVIII y que sirvió de residencia real. En su interior hay un museo de artes decorativas y parece que merece la pena un paso por sus jardines, con fuentes y figuras mitológicas. Puedes encontrar más información sobre el Palacio de Queluz AQUÍ
- Castelo dos Mouros, construido por los árabes durante los siglos VIII y IX, con murallas y torres, se encuentra en una de las cumbres de la Serra de Sintra. En el año 1147 fue conquistado por D. Afonso Henriques, que construyó en los alrededores una capilla cristiana dedicada a Sao Pedro.
- Palacio Nacional de Sintra o Palacio da Villa. Es el único palacio real medieval que queda en Portugal y está considerado Monumento Nacional. En el puedes ver una colección de azulejos de la época mudéjar, salas, patios, estatuas y la Capela do Espíritu Santo. El ticket te costará unos 4€.
- El Museo del Juguete, la Igreja de Santa Maria, el Palácio de Seteais o el Palacio e Parque de Monserrate son algunos otros lugares que puedes visitar en Sintra.


Como decíamos, nosotros no madrugamos y para variar, llegamos antes de comer pero tardísimo. Por eso, después de dejar el coche en la parte baja de Sintra fuimos subiendo hacia la oficina de turismo por un paseo precioso, rodeado de vegetación y adornado con una serie de esculturas contemporáneas. Como no podía ser menos todo este paseo está en cuesta, pero merece la pena hacerse el caminito andando. El coche también se puede subir hasta arriba aunque el aparcamiento escasea a medida que subes. Creo recordar que a mitad de camino salía un sendero a la derecha que te llevaba a un parque con muy buena pinta, aunque ya te digo que como íbamos tarde no lo vimos.
Una vez llegamos arriba entramos en la Oficina de Turismo donde nos atendieron muy bien. Nos dieron plano de la ciudad e información sobre el Palacio da Pena y resto de Palacios, Monumentos y Museos. Allí nos enteramos de que existe un autobús que, por 4,50 € sube hasta el Palácio Pena y baja hasta las cercanías de la estación de tres. Puedes subir y bajar de él tantas veces como quieras, es decir, es una especie de bus turístico pero con el aspecto de un autocar.
Te aconsejamos que utilices este medio de transporte ya que la subida al Palacio da un poco de miedines. Los señores conductores de los autobuses se saben el camino de memoria pero yo me imagino subiendo por esa cuesta estrecha y llena de curvas y... en fin, mejor no arriesgarse.
Llegamos al Palacio da Pena donde, para nuestra sorpresa había muchísima gente en la taquilla. Está visto que no somos los únicos a los que se nos pegan las sábanas.
El Palacio data de 1840 y fue construido por D. Fernando de Saxe, consorte de la reina María II de Portugal. D. Fernando aprovechó las ruinas de un antiguo convento de frailes Jerónimos para construir el Palacio. En un principio no iba a ser ni mucho menos tan grande pero se ve que el hombre se emocionó y acabó construyendo un Palacio.
En la recepción adquirimos un teléfono de estos que te van contando la historia del sitio y la verdad es que fue una buena idea. Por fuera el Palacio es un poco extravagante por la mezcla de estilos (manuelino, gótico, árabe, renacentista, etc.) y es impactante desde fuera. Pero el interior se conserva prácticamente intacto, con todo el mobiliario de los Reyes, incluidos los adornos, y las salas tal y como estaban cuando lo habitaban. Realmente merece la pena.
El Parque da Pena, que en realidad es un inmenso bosque que rodea todo el Palacio, merece un buen paseo aunque a nosotros, para variar, no nos dio tiempo.
Comimos en una callejuela de la zona alta de Sintra y cogimos el mismo autobus para bajar hasta la estación de tren y llegar andando al coche.
Desde aquí fuimos directamente hasta Sines, donde pensábamos ir a los conciertos del Festival Músicas del Mundo.
Llegamos bastante tarde, como a las 9 de la tarde y aquí tuvimos un momento bastante infernal. Pensábamos que no íbamos a tener ningún problema en encontrar alojamiento, pero nada más lejos de la realidad. Resulta que como estábamos a solo 24 horas del comienzo del Festival solo nos daban alojamiento para una noche. Solo deciros que acabamos pasando la noche en un Hotel supercutre, con una moqueta de los años 60 (y no me refiero a que fuera de estilo retro) por el módico precio de 75 €.
Por cierto, este día nos pasó algo curioso. Mientras entrábamos y salíamos de todos los hoteles, hostales, pensiones, etc, de Sines, nos abordó una mujer y nos dijo que ella tenía alojamiento para nosotros. Así que seguimos su coche y nos llevó hasta las afueras de la localidad. Resulta que allí vivía su hijo en una casa enorme y nos alquilaba una de las habitaciones de la parte de arriba. Lo cierto es que la casa estaba bastante nueva y la habitación limpia pero lo descartamos porque estaba lejos del lugar donde se celebraba el concierto y, además la casa tenía un olor parecido al pis de gato.... Vamos, que no.
Después de dejarnos los 75 € en esa pocilga, al día siguiente nos fuimos a Porto Covo a ver si allí encontrábamos algo. Como no nos apetecía estar otra vez buscando sitio fuimos directamente a un camping ya que en el coche llevábamos los aparejos por si llegaba uno de estos momentos. El camping era también bastante cutrillo pero muy barato y con agua caliente. En realidad hay un camping municipal, bastante bueno, pero no había plaza.
Me encantó Porto Covo. Es un pueblito de pescadores, de casas blancas, con dos playas preciosas. En una de ellas, no recuerdo el nombre, hace mucho viento y se pasa un poco de frío pero al otro lado del pueblo hay una playa enorme y preciosa, más resguardada del viento en la que, cuando baja la marea, se forman pequeñas piscinas en las que te puedes bañar.
Porto Covo tiene una calle principal donde están todos los restaurantes y algunas pensiones.
Lo más recomendable para comer es, como no podía ser de otro modo, el pescado. Recuerdo sobre todo un arroz con pulpo que más que para dos personas era para cuatro. Muy ricas las pizzas de la pizzeria Bella Vita (creo que se llamaba así).


Fuimos al Festival Músicas del Mundo dos días. El primero de ellos conseguimos entradas para los conciertos del Castelo y estuvo genial. Nos encantó sobre todo un grupo de china, Hanggai, que mezclan música tradicional china con música actual. Fue muy divertido y supieron meterse al público en el bolsillo.


Además de los conciertos en el Castelo también se celebran otros en Centro de Artes de Sines (entre 5 y 10 €) y en un escenario al lado de la playa (gratis).
Después vimos un ratito a Chucho Valdés, y a un grupo de la RD del Congo (Kasaï Allstars), aunque como estábamos cansadillos, no lo vimos hasta el final. Ver los conciertos en el Castillo de Sines es un auténtico lujo. Cuando sales de España ves lo que es una buena organización. Venden muchas entradas pero no tantas como para que no te puedas mover, no era en absoluto agobiante. Dentro hay barras que sirven bebidas ¡Al mismo precio que fuera! Increible pero cierto. Además, como la entrada a los conciertos es muy barata (10€ en el Castelo), desde luego merece la pena verlos dentro.


Digo esto porque también forman parte de la buena organización unas pantallas gigantes al lado del Castillo y en la Playa, cerca de los chiringuitos, donde puedes seguir los conciertos sentado en el cesped y tomando unas cervecitas. Eso es lo que hicimos el segundo día, porque no conseguimos entradas.


De todos modos estuvo muy bien. Había muchos chiringos porque justo antes se había celebrado una fiesta gastronómica y aprovechando el tirón del Festival los dejaron hasta que este terminó. Además de comida portuguesa había comida de otros países y mucha comida vegetariana.
En definitiva, un Festival muy recomendable por la música, el lugar, la organización y el ambiente (lo mejor).
A parte de lo que os he comentado, Sines tien poco que ver.
Hasta aquí la 2ª parte de nuestro viaje. Ya solo nos queda contaros lo que vimos en el Algarve.

Fuentes consultadas:
viatgeaddictes.com
Visit Portugal




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