REMONTANDO EL LOZOYA. DEL PONTON DE LA OLIVA A LA PRESA DE LA PARRA

Río Lozoya desbordado

Después de un mes de lluvias continuas... ¡por fin un sábado con sol! 
El día de antes, confiando en las halagüeñas predicciones, ya habíamos preparado la mochila y esta vez el hombre del tiempo no nos falló.
El sábado amaneció un día soleado y espectacular aunque con algún nubarrón que nos hizo dudar... (ya no puede una fiarse).
Cogimos los coches y pusimos rumbo a la Presa del Pontón de la Oliva haciendo una parada técnica para tomar un cafetito en Torrelaguna. Desde aquí hay que tomar la carretera en dirección a Patones y unos 7 kilómetros después de atravesar esta localidad llegamos al parking del Pontón. Por supuesto no éramos los únicos que habíamos salido de la madriguera y el aparcamiento estaba ya bastante lleno.
Cruzamos la carretera, dejamos a la izquierda las ruinas de la Capilla de Nuestra Señora de la Oliva y tras pasar una valla metálica tomamos una pequeña pista que nos llevó directamente a la presa.

Capilla Ntra. Sra. de la Oliva
Capilla Ntra. Sra. de la Oliva
Aquí ya nos dimos cuenta de la cantidad de agua que llevaba el río Lozoya aunque no podíamos imaginar que iba a ser tanta como comprobaríamos más adelante.

Pontón de la Oliva
Pontón de la Oliva
Sin atravesar la presa, hay que rodear por la izquierda un pequeño edificio para llegar a un mirador. Desde aquí hay que bordear otro pequeño edificio, esta vez por la derecha, siguiendo las indicaciones del GR-88. Tras subir unas escaleras se accede a una pasarela adosada a la pared del cañón que nos ofrece unas vistas increíbles. Desde aquí habitualmente puede verse, al otro lado del río, a numerosos escaladores.

Pontón de la Oliva

Escaladores en el Pontón de la Oliva
 
Nada más salir de la pasarela hay que seguir por el sendero de la derecha. De vez en cuando se ven pequeños senderillos que bajan hacia el río pero la ruta hacia la Presa de la Parra sigue siempre recta. Dejamos otra edificación a la izquierda y salvamos un pequeño arroyo. Imagino que en verano este arroyo no existirá pero nosotros tuvimos que pegar un buen salto para pasar al otro lado.

Río Lozoya

Nada más pasar una gran cicatriz en la pared que dejamos a la derecha, al otro lado del río, ocasionada por un derrumbe de rocas, el camino gira hacia la izquierda.
Esta parte del camino fue una de las que más me gustaron. Praderas verdes, flores, grandes árboles aún desnudos pero cubiertos de musgo y el río desbordado y lleno de vida. Una zona preciosa.

Margaritas

Ruta Pontón de la Oliva

Tras atravesar una valla metálica dejamos el sendero y accedemos a una pista forestal que debemos tomar hacia la derecha. Durante todo este tramo pueden verse galerías excavadas en la roca denominadas "minas de ataque" que sirvieron para el transporte de materiales y personas durante la construcción de la Presa de la Parra. Nos pareció que por una de ellas podía pasarse pero no llevábamos linternas. Hice una foto con flash y lo que parece es que a unos 4 metros está tapiada pero habrá que venir preparada la próxima vez para echar un vistazo.

Mina de ataque

El río por esta parte de la ruta sigue desbordado engullendo árboles y pequeños senderos. En algunas zonas tan solo se ven las copas de los árboles. 
 
Río Lozoya desbordado

Vemos un cartel que nos advierte de la presencia de panales de abejas con un "Peligro. Abejas trabajando"
No hemos hecho más que comenzar la primavera pero el campo está ya plagado de flores silvestres y han empezado a revolotear algunos insectos madrugadores, sobre todo moscas y ¡unos mosquitos trompeteros gigantes!!

Abejas trabajando

El camino y el río discurren a la misma altura y la sensación es de que como llueva un poquito más se acabará inundando todo. 
Llegamos a la Presa de Navarejos. Lo sabemos por los carteles informativos porque el río va tan crecido que no deja ver el pequeño muro de esta presa que se construyó para retener algo de agua tras el rotundo fracaso de la Presa del Pontón de la Oliva.

Presa de Navarejos

Tan solo unos metros más adelante efectivamente el río se ha comido el camino y tres compañeros de ruta que ya han metido los pies en el agua, nos advierten de que salvemos la inundación subiendo por la pequeña ladera que queda a nuestra izquierda. 

Río Lozoya desbordado

 Así lo hacemos y un poco más adelante volvemos a bajar para retomar nuestro camino.
Un grupo de vacas pasta a sus anchas. ¡Está claro que este año no les falta alimento! 

Vacas pastando junto al Lozoya

Seguimos por un camino recto y llano flanqueado por grandes árboles, que nos lleva directamente hasta la Presa de la Parra.
El ruido aquí es ensordecedor por la cantidad de agua que salta sobre la presa. Atravesamos la pasarela con bastante miedo (al menos en mi caso) y llegamos hasta unos grandes bloques de pizarra. Este nos parece un buen lugar para sacar el bocata y saciar el hambre que a estas alturas de ruta (ya llevamos 7 kilómetros) se hace notar.

Presa de la Parra

Comiendo en la Presa de la Parra

Ya con las barrigas llenas deshacemos nuestros pasos de vuelta al Pontón de la Oliva. Hay que tener especial atención para girar en el punto en que debemos abandonar la pista forestal y adentrarnos en el sendero que no dejaremos hasta llegar a nuestro destino.
Ahora nos damos cuenta que en estas pocas horas que hemos estado caminando el nivel del agua ha ascendido considerablemente..... Me parece que en los próximos días esta ruta estará impracticable.

Río Lozoya desbordado

Sin problemas llegamos al Pontón, montamos en los coches y nos dirigimos a Torrelaguna donde tomamos unas merecidas cervecitas. 
Una ruta fácil, de unos 14 kilómetros, que puede hacerse incluso con niños.


Más Info| Sierra Norte 

CONVERSATION

9 Comentarios:

  1. Las fotos denotan cierto frescor ¿no?... Que de fauna y flora traen las lluvias ;)

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  2. que pedazo de ruta!! A ver si retomo el senderismo que me estoy dejando ir.... Saludos

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  3. Una ruta muy muy chula y unas fotos excelentes. Buen sábado gracias a que las intensas lluvias pararon un poco, que ya era hora.

    Un abrazote!!!

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  4. Hola Inés. La verdad es que no hizo frío, la temperatura era suave pero claro, había muchísima humedad!!

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  5. Vamos Fran, que te vas a anquilosar!! Jejeje Y ya sabes, cuando vengas por Madrid me ofrezco para hacer de Cicerone.
    Un abrazo!

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  6. Puff! Pero hoy llueve otra vez. Se que esto es bueno pero yo estoy ya más que harta!
    Abrazos!!

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  7. Suerte entonces por aquí abajo en mi tierra y mañana también SOOOOOOOOOOOLLLL!!!

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  8. Jajaja! Gracias Antonio! Madre mía, qué necesidad de sol tenemos ya!

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  9. Anónimo3/7/14 23:36

    Hola. ¿El paso por la pasarela de la presa es seguro? ¿Esta permitido pasar?

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